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December 9th, 2001
ENTREVISTA GIUSEPPE CASSONE. Profesor e
investigador italiano
"Extremadura y Calabria se parecen bastante, pero allí tenemos la
mafia"
JOSE RAMON ALONSO DE LA TORRE
Giuseppe Cassone es meridional, italiano, de Calabria, del sur... Nació cerca
de Sicilia, en Palmi. Desde la ventana de su casa se veían las islas Eolias.
Está de visita en Extremadura y se siente bien aquí. A pesar de haber
recorrido medio mundo y de ser un políglota fervoroso, nunca había oído
hablar de nuestra región. Así, la sorpresa ha sido mayor: ya tenemos otro
convencido a la causa de la belleza de Extremadura.
Giuseppe encuentra muchas semejanzas entre su Calabria natal y Extremadura:
algunos matices del paisaje, el afecto caluroso y hospitalario de las gentes,
pero, además, hay un parecido social entre estas dos regiones meridionales de
Europa. En ambas persiste una importante propiedad agraria latifundista. Ambas
son regiones depauperadas para la Unión Europea y dependen en gran parte de
ayudas y subsidios. En ambas, la emigración despobló campos, villas y ciudades
hasta el punto de que Turín es hoy más meridional que norteña, igual que
Badalona, Granollers, Rentería o Alcorcón son tan extremeñas como vascas,
catalanas o madrileñas.
Giuseppe Cassone está en Extremadura con motivo de la realización de un
proyecto educativo europeo en el que participan profesores de Hungría, Italia,
Portugal, Alemania y España. Investigan los ecosistemas acuáticos de estos
cinco países. La institución extremeña que ejerce de anfitriona es el IES
Luis de Morales de Arroyo de la Luz. Pero lo que nos interesa no es tanto el
trabajo investigador del profesor Cassone cuanto su visión distanciada de
Extremadura y la comparación con la semejante región de Calabria.
Su situación personal se parece a la de miles de extremeños: joven oriundo
del sur pobre que al crecer, emigra al norte rico.
-- No me siento exactamente emigrante porque me fui al norte para estudiar y
porque quise. Nos fuimos todos los hermanos. Estudié Química en Padova (Padua)
y me quedé a trabajar allí. Ahora, cada verano vuelvo a Calabria. Allí,
Calabria y Sicilia es como Extremadura y Andalucía aquí y el norte de Italia
equivaldría a Cataluña y el País Vasco. En los años 60, la emigración fue
muy fuerte. Torino tiene 600.000 habitantes y es la ciudad más grande del sur,
pero situada en el norte. En el sur, los problemas de paro siguen vigentes: no
hay trabajo para los jóvenes.
Ustedes quizás asocian la imagen del sur de España con el flamenco y los
toros de lidia. En España, también gustamos de hacer asociaciones tópicas y
relacionamos el sur de Italia con la mafia: Sicilia con la cosa nostra, Nápoles
con la camorra y Calabria con la 'ndrangheta. ¿Generalizamos... exageramos quizás?
-- En Calabria existe la 'ndrangheta, la mafia calabresa, eso es cierto y
evidente. A lo largo de la historia de Italia, el gobierno central siempre ha
estado muy lejos y los mafiosos mantenían el orden. El gobierno se servía de
ellos para algunas cosas y el mafioso, el padrino, el capo solía ser un hombre
de prestigio. La diferencia con la situación actual es que ahora aparece el tráfico
de drogas y eso no lo hacían los viejos capos.
¿Hasta dónde llegan los hilos de la 'ndrangheta: manejan la economía, la
política?
-- Mire, la mafia sigue siendo muy importante en el sur de Italia. Por ejemplo,
Extremadura y Calabria son muy parecidas, el paisaje es parecido, la gente es
parecida, es lo mismo de hospitalaria, la diferencia es que allí tenemos ese
problema de la 'ndrangheta que hace mucho daño, porque si tú tienes una
actividad comercial, has de pagarles algo y entonces, el desarrollo está
bloqueado. Si tú quieres progresar, tienes que pagarles. Es a ellos a quienes
tienes que pedirles los favores, si pretendes encontrar trabajo, te lo consiguen
ellos, pero les tienes que dar algo a cambio. La 'ndrangheta coloca a su gente
en los puestos importantes de la administración con conexión política. Y si
no pagas o no te pliegas a ellos, pues ya sabes. No es que alguien con una
pistola vaya y te pida la bolsa o la vida, es otra cosa. Es que tú tienes un
negocio y les das dinero para no tener problemas. Pasan una vez al mes con
apariencia respetable y cobran. Si no pagas, ya sabes, a los pocos días te
ponen una bomba y te despides del negocio. Las cosas siguen siendo así en
Calabria, en Nápoles y en Sicilia. Supongo que eso fue una de las razones que
me impulsaron a irme a estudiar al norte de Italia. La última administración
antes de Berlusconi hizo bastante por acabar con la mafia. Detuvo a mucha gente
peligrosa como Toto Riina, pero la sensación general es que si hubieran querido,
habrían hecho más.
Asegura usted que Calabria y Extremadura se asemejan.
-- Calabria tiene de todo: campo, mar y montaña. Aquí es igual, pero sin el
mar. Cuando veo las dehesas extremeñas con las encinas, me acuerdo del color de
los campos de olivo de mi tierra natal. Pero las semejanzas son aún mayores
entre las gentes: igual de calurosas y de hospitalarias... Ni aquí ni allí te
dejan pagar en el bar. Te ofrecen café y no te puedes negar. Es más, la
emigración del sur está cambiando el norte. Cuando yo estudiaba en Padua, a
las siete de la tarde estaba todo cerrado. Ahora, se sale hasta tarde.
¿También hay allí 'botellón'?
-- No, allí no te encuentras a jóvenes bebiendo en la calle. Tampoco salen
hasta tan tarde como salen aquí. Más o menos, hasta la una de la madrugada en
invierno y hasta las tres en verano.
¿Cómo es Calabria desde el punto de vista económico. Depende tanto de las
ayudas y los subsidios como Extremadura?
-- El turismo en Calabria no se ha desarrollado mucho por culpa del problema de
la mafia.
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